Si alguna vez has querido visitar las bonitas calas de Jávea (Xàbia) es probable que hayas escuchado hablar de En Caló, una de las calas más bonitas de la provincia de Alicante. Y es que la dificultad de su acceso y la belleza de esta cala virgen es inusual. Además, la enorme roca colocada justo en frente de ella, hace recordar a algunas calas de Tailandia o Filipinas.
Y sí, esto es lo que te van a vender en multitud de blogs, webs y en las redes sociales. Y es que si la visitas en invierno puede que encuentres un lugar idílico y precioso, pero en verano la realidad es otra.
Cómo llegar a En Caló
Muchos de los que ven los reels y vídeos colgados en redes sociales lo primero que hacen es buscar cómo llegar a En Caló. Pues bien, la respuesta es muy simple, por mar. No hay ninguna otra forma de hacerlo. Por lo que si quieres visitar esta preciosa cala no te queda otra que alquilar o comprar un kayak o tabla de paddle surf, una moto de agua o un barco si tu poder adquisitivo te lo permite.
Como ir a En Caló en kayak o paddle surf
La manera más económica de ir hasta en Caló es en tu propia embarcación, si dispones de ella o contratando los servicios de alguna empresa de kayaks que parten de la masificada y archiconocida Cala de la Granadella. Estas empresas no dudarán en coger tu dinero para masificar una de las calas más bonitas de la provincia llenándola de kayaks naranjas a cualquier hora del día.
Eso sí, para poder aparcar en la Granadella tendrás que madrugar ya que las plazas de aparcamiento son limitadas (y de pago) y a primera hora del día ya están llenas, y es que poner un pie en las rocas de esta cala es toda una aventura si además escoges un día en fin de semana.
Masificación en En Caló, Jávea
Esta limitación del aparcamiento ni su difícil acceso no ha evitado que En Caló sea una de las calas más masificadas de la costa alicantina. Y es que es habitual verla a rebosar de tablas de paddle surf, kayaks, motos de agua e incluso barcos que intentan meterse casi hasta la propia orilla, soltando sus anclas sobre las praderas de posidonia que se encuentran en sus fondos marinos.
Un atentado contra el medio ambiente que se produce cada día prácticamente en todas las calas de la costa de Xàbia. Y es el control de las embarcaciones brilla por su ausencia como podemos ver en estas imágenes. No hay ni una sola boya ecológica, por lo que los barcos echan el ancla sobre las praderas sin ningún tipo de remordimiento y conciencia ambiental.
Muchas culpa de ello es su belleza natural y la difusión que se ha hecho por redes sociales en los últimos veranos de la misma, vendiéndola como un paraíso escondido y SECRETO. Nada más lejos de la realidad. Un gancho que lo único que busca son likes, difusión y fama para aquellos que no conocen la triste realidad de la Costa Blanca.
Y En Caló no es más que un fiel reflejo de la la masificación de las calas de Xàbia, en las que ya hay restricciones y aparcamiento de pago en la Cala de la Grandella o la Cala del Portitxol así como en la Cala Moraig, en Poble Nou de Benitatxell.
Donde además de pagar por ir a la playa, deberás madrugar si quieres compartir un metro cuadrado de rocas con otros turistas.
Conclusión
Si deseas visitar esta cala te recomiendo que lo hagas en los meses de Mayo y Octubre donde el tiempo aún acompaña y no vas a encontrar prácticamente a nadie allí.



